Desde la Casa Club

El engaño del IVA

A estas alturas prácticamente todo el mundo sabe que el IVA aplicado al golf ha pasado del tipo reducido al general aumentando del 8% al 21%, en lo que ha sido considerado por toda la industria del golf como el mayor problema que tiene esta industria en unos años tan difíciles.

 

Quiero resumir el engaño que hemos sufrido de la manera más sintética posible. El 25 de julio de 2012 el Ministro de Turismo D. José Manuel Soria declaró en la cadena COPE que apoyaba que los campos de golf sean considerados infraestructura de interés turístico y se les aplique un IVA del 10%. Dos días después la Secretaria de Estado de Turismo Dª Isabel Borrego hablaba del cliente de golf como un turista muy interesante y confiaba en reconducir la situación con Hacienda. El propio gobierno de D. Mariano Rajoy aseguró en campaña electoral que no subiría los impuestos a los españoles, subiendo tres meses después el IRPF para no tener que subir el IVA, para varios meses después subir también el IVA (si le acaba usted de quitar renta a los españoles a través del IRPF, ¡no suba también de un impuesto al consumo!).

 

Hay un video en youtube “el economista indignado” donde un conferenciante criticaba las palabras del Ministro de Economía D. Luis de Guindos cuando afirmaba que subida del IVA la asumirían las empresas con cargo a sus márgenes. Esta misma frase la he oído yo personalmente a la Secretaria de Estado de Turismo cuando afirmaba que serían los propios campos de golf los que asumiríamos con cargo a nuestros márgenes dicha subida. Estoy totalmente de acuerdo con el comentario del conferenciante anteriormente mencionado que decía que los miembros del gobierno o bien mienten o bien no han visto una cuenta de resultados en mucho tiempo, ya que con esta crisis no hay márgenes que asuman una subida de un impuesto en el que además el sujeto pasivo no es la empresa sino el consumidor final.

 

La Asociación Internacional de Turoperadores de Golf, IAGTO, emitió un informe el pasado mes de septiembre de 2012 donde alertaba del descenso de turistas que produciría una subida de 13 puntos en los precios del golf. Hay varios estudios de golf (KPMG, Aguirre-Newman, Aymerich, Junta de Andalucía) donde la coincidencia es total en determinar que los dos puntos principales a la hora de elegir un destino son en este orden, calidad de los campos de golf y precio. Por lo tanto si se suben los precios baja el turismo de golf, y si no se suben también. Y ello porque los campos asumirán la subida del IVA como un coste extra y por tanto, al no tener márgenes de beneficio que amortigüen este nuevo coste, deberán recortar en otras partidas presupuestarias, y ello afectará negativamente a la calidad de los campos, con lo que también tendremos como consecuencia el mencionado descenso en el turismo de golf.

 

El panorama empeora si tenemos en cuenta que el IVA aplicable a la industria del sector turístico es el 10% (el tipo reducido), que pagan por ejemplo los hoteles. Uno de los principales errores que ha cometido la Administración Pública en esta reforma es considerar al golf como un mero deporte y no como industria turística. Sólo en Andalucía de los 110 campos de golf que tenemos, si no viniese ni un solo turista de golf, no tendríamos más de 20. Este dato no es gratuito, créanselo, sería muy largo explicar el porqué, pero basta decir que el ratio de licencias por campo de golf en la Federación Madrid es de aproximadamente 2.700 licencias por campo de golf y en Andalucía es de 500. Es lógico pensar que el resto de jugadores que visitan los campos andaluces vienen de fuera, algo que también pasa en Murcia, Valencia, Cataluña, Baleares y otros destinos de interior y Norte de España. Si la mayoría de los campos de golf existen por el turismo ¿cómo que no son infraestructura turística?, si se me permite la comparación negar el carácter de industria turística del golf es tanto como decir que la Formula 1 es un mero deporte negando el carácter de negocio que tiene.

 

El caso es más sangrante aún si tenemos en cuenta que el golfista nacional es muchas veces socio accionista de un campo de golf que está acogido al régimen tributario especial de las sociedades anónimas sin ánimo de lucro, que no aplican IVA de ningún tipo. El resultado es que el gobierno ha hecho una reforma del IVA aplicable a los campos de golf con la intención de que el golfista nacional pague más impuestos por practicar su deporte (y ya sólo esto es una aberración) y la consecuencia es que este golfista nacional en muchas ocasiones no paga nada de IVA y sin embargo quien si lo va a pagar es el turista, al que por otro lado se dice que se pretende proteger. Hacemos las cosas con los pies.

 

Creo que hay que señalar que aunque estamos hablando del IVA, no es el único impuesto que ha subido. Los campos de golf han sido víctimas como el resto de los ciudadanos del famoso catastrazo, con la particularidad de que no se les suelen aplicar bonificaciones en la cuota del IBI por parte de los Ayuntamientos (creo que con alguna excepción). La consecuencia es que este impuesto municipal se ha quintuplicado en algunos casos. Hoy el precio de la electricidad, el combustible y el agua es un 40 ó 50% superior que hace cuatro años. Ya sé que los suministros no son impuestos, pero si atendemos al carácter regulado de sus precios y al enorme porcentaje de impuestos que le son de aplicación, el resultados es que suministros, IBI e IVA multiplican el coste de los campos de golf enormemente en un momento en el que la única salida es ser más competitivos, esto es ofrecer mucha calidad por un precio razonable. A nuestros gobernantes, aunque se les oye hablar de la “competitividad” en numerosas ocasiones, hay que decirles no están ayudando al mundo del golf, y eso que la recuperación económica en muchas zonas de España pasa por la mejora de cantidad y calidad del turismo que recibimos.

 

No me voy a extender en los motivos por los que hay que proteger al turismo de golf (gasto medio elevado, temporada alta complementaria a la veraniega de sol y playa, estabilidad laboral para los trabajadores del ramo, etc.), pero estoy admirado de ver como son una vez más los campos de golf y los trabajadores y responsables de estos campos los que se están esforzando y reinventando para mantener ofertas interesantes ofreciendo un golf de calidad. No todos lo consiguen puesto que ya han cerrado cuatro campos de golf en Andalucía, un quinto también cerró aunque parece ser que vuelve a abrir, y el número de concursos de acreedores y embargos de campos de golf supera la veintena. Estos no son números de un sector con salud económica cuyos márgenes asuman subidas de impuestos, sino todo lo contrario. Pero la industria del golf tiene la firme resolución de superar esta crisis, y lo va a hacer a pesar de nuestros gobernantes y no con su ayuda. Hace dos años el IVA era del 7%, hoy es del 21%. Triplicar un impuesto y esperar que no pase nada no es serio y yo lo siento por aquellos trabajadores que se han visto afectados o por aquellos campos que están sufriendo más de la cuenta.

Carlos Pitarch
Director Lauro Golf